Esta mañana, haciendo uso de la búsqueda avanzada de Google e introduciendo los términos ''quema de brujas'', ''Fuenterrabía'' y ''S.XVIII'', he encontrado un interesante documento en formato PDF que habla sobre las últimas brujas de Europa, así como de las acusaciones de brujería en el País Vasco durante los siglos XVIII y XIX, el cual se encuentra redactado por Carlos Rilova Jericó y que podemos encontrar en el siguiente enlace:
Haciendo uso de esta nueva información, así como de la encontrada en libros anteriores como serían ''Las brujas y su mundo'' o ''Brujería Vasca'', y de un nuevo catálogo perteneciente al Ministerio de Cultura llamado ''¡Brujas! = Sorginak! : Los archivos de la Inquisición y Zugarramurdi'' publicado en el año 2008 y encontrado en la biblioteca de la Universidad Pablo de Olavide, me dispongo a redactar algunos ejemplos sobre quemas de brujas que se dieron en España y las causas por las que estas se llevaron a cabo.
-Las brujas de Fuenterrabía: El 6 de mayo del año 1611 comenzaría en esta pequeña población vasca un proceso inquisitorial que condenaría a varias mujeres de procedencia francesa tras haber sido acusadas por varios niños, que no llegaban a la edad de 10 años, y ancianos de embrujamientos, envenenamientos a múltiples vecinos, romper elementos sagrados como las cruces que se encontraban en los caminos que conducían al pueblo por orden de Satanás mientras lo alababan y se santiguaban con la mano izquierda, de levantar tempestades en la mar y en la tierra, siéndoles atribuida incluso la pérdida de la armada que se encontraba a cargo del general Antonio de Oquendo en la barra de Bidarte en Francia, de causar la muerte de niños y ancianos, e incluso de poseer a personas que realmente se encontraban intoxicadas por el cornezuelo, un hongo que se haya en la corteza del centeno y que suele desarrollarse en lugares con un clima húmedo y lluvioso, como sería el caso del País Vasco.
-Las brujas de Durango: Hacia el año 1617 se produciría en esta histórica ciudad vizcaína la caza y quema de varias brujas acusadas de haber pretendido que el Demonio fuese adorado por la población que habitaba las zonas más rústicas a través de la enseñanza de brujería y hechizos, apartándoles con engaños y astucias de la verdadera Ley de nuestro Redentor Jesucristo, según afirmaban las actas del proceso inquisitorial.
-Las brujas de Zugarramurdi: El 8 de junio de 1610 tendría lugar en la ciudad de Logroño un auto de fe en el que el inquisidor Juan Valle Alvarado, tras haber pasado varios meses en Zugarramurdi y haber recogido muchas denuncias, según las cuales quedaban inculpadas más de trescientas personas por delitos de brujería, dejando aparte a los niños, se procesaron a 50 vecinos, de los cuales un total de 12 fueron condenados a morir en la hoguera por un grupo de inquisidores y obispos que aceptaron la realidad de los hechos testificados y denunciados sin más, arrastrados por el celo de la justicia secular y por una ola de pánico de las que periódicamente dominaban al País Vasco. Cabe destacar que antes de que se celebrase este acto de fe las autoridades civiles ya habían realizado muchos arrestos e incluso habían ejecutado a varias personas en la hoguera.
Entre las principales acusaciones a las que se enfrentaron los protagonistas de esta dramática historia se encontraban la práctica de vampirismo y necrofilia relacionada sobre todo con niños, maldecir a vecinos a través del uso de la magia negra, producir enfermedades e incluso muertes que afectaban tanto al ganado como a personas, metamorfosearse, etc. Otro hecho por el cual fueron condenados fue la práctica del conocido como Aquelarre, una celebración en la que las brujas solían venerar a un macho cabrío negro besando sus partes íntimas con la intención de abrir un portal hacia el infierno, tras horas de ofrendas y cánticos, con el cual poder adorar y consultar a Satanás. En este cuadro de Goya podemos observar la representación de un Aquelarre:










